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Como líderes globales en el control de líquidos extracorpóreos, incluidas las terapias de reemplazo renal en estados crónicos y agudos, conocemos la importancia de mantener un sólido prestigio como empresa responsable y dirigida conforme a unos principios éticos.
Las indicaciones contenidas en las Directrices globales de conducta corporativa de Gambro (las “Directrices globales”) respetan los principios internacionales que rigen el sector sanitario. Somos conscientes de que nuestro sector está sometido a unas normativas estrictas y que, en muchos casos, las reglas son complejas y pueden variar en función del país o de la zona. En las Directrices globales se proporciona la orientación necesaria sobre el comportamiento esperado en nuestras relaciones con los compañeros, así como con nuestros clientes y colaboradores en todo el mundo. Todos los empleados de Gambro contribuyen individualmente al éxito de nuestras Directrices globales, así como de nuestro Programa de cumplimiento relacionado, que complementa nuestro compromiso con los clientes.
El respeto a las Directrices globales afecta a todo lo que hacemos; animamos a nuestros empleados a formular preguntas y a buscar orientación a fin de garantizar que, en última instancia, siempre se tome la decisión correcta.
Con el fin de reforzar las Directrices globales, hemos implantado un sistema de formación periódico de nuestros empleados, hemos adoptado directrices locales como refuerzo de nuestros requisitos globales de cumplimiento y hemos puesto en marcha procedimientos para la recogida y notificación de problemas e inquietudes, todo con la idea de respaldar nuestro objetivo de convertirnos en la opción número uno para nuestros clientes y sus pacientes. |